Eso
Andrés Capelán
No se como llamarlo. Bueno, lo que pasa es que en realidad no se como llamarlo porque la verdad es que no se lo que es. El asunto es que se me escapó, ya no está, lo perdí, se fue. Y como no se lo que es, no sólo no puedo darle un nombre, sino que tampoco puedo buscarlo y por ende es imposible que lo encuentre y lo recupere.Lo consulté con el mecánico, y me dijo que no me preocupara, que me quedara tranquilo, que esas cosas pasan, que no soy el único. Mi médico y mi vecina de al lado fueron de la misma opinión. Cuando les expliqué mi problema a mis compañeros de trabajo, todos sonrieron, menearon la cabeza, y me dijeron lo mismo. Pero yo me preocupo y no estoy tranquilo. ¿Como es posible que algo que hasta ayer estaba ahí (guardadito, seguro, como adherido) desapareciera de golpe sin que yo me diera cuenta? Y lo que es peor: ¿Cómo es posible que ahora ni siquiera sepa qué era? No me puedo conformar. Es inútil, pienso y pienso y no me doy cuenta de lo que era. Lo único que sé es que ya no está donde estaba, que me falta algo, que tengo un vacío. ¿Era un recuerdo? ¿Una idea? ¿Un sentimiento? ¿Una sensación? ¿Una emoción? No lo sé. ¡No lo sé! Y lo que me abruma, lo que me impide comer y trabajar, lo que hace que pase todas las noches en vela, es la terrible, ominosa certeza de que nunca, pero nunca más, recuperaré eso que perdí. Eso es de lo único que estoy seguro…
General Mayo 11th, 2008 at 10:34am

Publicar un Comentario
Ud debe estar logueado para postear un comentario.
Trackback este post | Subscribirse a los comentarios via RSS Feed